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Gabriel: el niño que sale al colegio en caballo para proteger el  bosque donde habita


Por: Redacción Intertextual/ contacto@intertextualcr.com


Vive en una montaña ubicada a unos 9 kilómetros en dirección norte de la ciudad de San Juan del Sur, del departamento de Rivas, donde  respira el aire puro y  se  da el lujo de ver manadas de monos congo, monos araña y cara blanca. También muchas otras especies de animales, pero para  ir a la escuela, el pequeño Gabriel Andrés de ocho años tiene que salir de la montaña en caballo en dirección a la comunidad más cercana.


Su travesía  de aproximadamente 2 kilómetro no termina ahí. Al salir a la comunidad, aborda  un microbús en el  que se  traslada hasta el parque de la ciudad de San Juan del Sur.


Ahí espera junto a otros estudiantes el autobús que los llevará hasta el colegio bilingüe en cual cursa tercer grado y  recibe clases de cocina. Cuenta una  profesora del colegio que nunca falta a clases,  que es un niño divertido y con ganas de superarse.


Gabriel, refiere que  la alarma que le irrumpe  el sueño  para recordarle que es hora de levantarse para  alistarse e ir al colegio, es  el bullicio que desde las 4:45 de la madrugada  comiezan a emitir los  monos.


"Tras  desayunar se monta a las 6:30 de la  mañana  en  un caballo  para salir a la calle a esperar el microbús que lo llevará hasta el parque",  explicó Darío Martín de 55 años, padre de Gabriel.


Agregó que el esfuerzo que realiza su hijo,   es una  estrategia que   han puesto en marcha  para proteger la flora y fauna de la montaña, ya que él tiene vehículo.


"Si yo me propusiera  a mejorar la trocha de acceso a la montaña donde vivimos, facilitaría el acceso en vehículos  y entrarían personas a cazar animales y despalar", comentó Darío.


Asegura que por el mal estado de la trocha no pueden  ingresar ni carretas y que únicamente se puede acceder a pie y a caballo, lo cual impide que ingresen a  sacar madera de la montaña.


Detalló que su hijo sale de la finca en compañía de un trabajador y que  tarda aproximadamente 40 minutos para salir a la calle, debido a que la trocha de acceso se encuentra en mal estado y es  atravesada en múltiples ocasiones por una quebrada que desciende de la montaña.


La travesía de Gabriel, únicamente varía cuando cambia de caballo, ya que en ocasiones se le ve cabalgando en "El Comanche" y en otras  en "El  Confite" y "Jazmín", los equinos que apoyan la ruta del niño.


Su horario de clases  inicia a las 8 de la mañana y culmina a las 3 de la tarde, hora en la que el trabajador de la finca sale de la montaña a esperarlo con el caballo que lo llevará de regreso a casa.


En sus ratos libres, Gabriel aprovecha para estar cerca del mar y practicar el surf en playa Madera, otra de sus pasiones, donde se le ve los fines de semana, pero también recibe clases de computación en línea.


Al salir a explorar la naturaleza que rodea su hogar,  se da el lujo de apreciar las tres especies de monos que habitan en Nicaragua, osos hormigueros, perezosos, cuyuzos,  guatuzas, coyotes, boas, corales, culebras micas, águilas  pavón de montaña y muchas otras especies de aves y para proteger este paraíso natural él y su papá, prefieren mantener el territorio virgen, sin acceso a vehículos.


Según Darío cuando, van a recrearse al mar o a San Juan del Sur u otros destinos, salen de la finca a pie  y al llegar a  la calle,  abordan su  vehículo que deja guardado en una casa cerca de la zona, pero asume que vivir entre naturaleza no tiene precio, por la tranquilidad que se vive.