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Madres de Masaya están de luto en este día


“Fue como que me arrancaron un pedazo del corazón”, confiesa Andrea José, madre de Darwin Potosme José

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Por: Voces en Libertad

Aunque este lunes 30 de mayo el gobierno orteguista lo declaró feriado como una especie de homenaje al Día de las Madres nicaragüenses, para algunas mujeres no hay nada que celebrar, más bien consideran que es un día de luto ya que han perdido a sus hijos o tienen a sus vástagos presos, siempre en el contexto de la represión gubernamental que inició desde abril de 2018 en este país centroamericano.

Doña María Hernández, madre del preso político Denis Javier Palacio Hernández de 33 años de Masaya, considera que el mejor regalo que ella puede recibir en este día sería la libertad de su hijo y del resto de prisioneros de conciencia que mantiene el régimen Ortega- Murillo. “Ellos tienen que salir porque son inocentes, ese sería el mejor regalo para el Día de las Madres. Yo seguiré demandando su salida de la cárcel porque como madre he sufrido mucho la situación que estamos viviendo, no es justo que mi hijo lo tengan encerrado por el simple hecho de opinar diferente porque creo que eso no es ningún delito, por eso espero que Dios le ablande el corazón a la pareja presidencial y que liberen a los presos políticos”, añadió Hernández.


Recalcó que al igual que ella muchas madres nicaragüenses están sufriendo por sus hijos que están encerrados injustamente y que este día no podrán recibir el abrazo y cariño de sus vástagos, “por eso muchas madres estamos sintiendo la ausencia de nuestros hijos y si Rosario Murillo declaró este día libre, pues que libere a los detenidos injustamente, sin embargo, creemos que ésto es una burla para nosotras. Yo pido a Dios también de fortaleza a las madres que les mataron a sus hijos (en el contexto de la represión orteguista) en la llamada ‘Madre de todas las marchas’ porque yo fui ese día a Managua a participar y veía como caían las criaturas, pura sangre, yo estuve a escasos metros de esa balacera y los muchachos pasaban muertos, para mi fue muy doloroso ver esa escena, yo soy madre y ver a esas criaturas morir me sacaron las lágrimas. Creo que en Nicaragua debe de haber justicia por esas muertes y libertad para nuestros hijos”, subrayó.


Un dolor inigualable


Por su parte doña Andrea José, habitante de Monimbó a quien le asesinaron a su hijo Darwin Ramón Potosme José, de un certero disparo en la cabeza durante las protestas cívicas contra el régimen Ortega- Murillo en este barrio en junio de 2018, recuerda que todos los 30 de mayo recibía el abrazo y felicitaciones de su hijo y que ahora a ella le corresponde visitar cada quince días la tumba de su hijo y, aunque tiene más hijos, la celebración del Dia de las Madres ya no es igual en su casa.


“El Día de las Madres es de duelo y dolor porque es el día de luto de todas las madres que perdieron a sus hijos y hoy no tienen con quién compartir este día, es cierto que me acompañan mis otros hijos pero hay madres que les asesinaron a sus únicos hijos. Esta declaración de feriado por ser el Día de las Madres es como una burla, porque desde que ellos (el FSLN) están en el gobierno, incluso cuando yo fui trabajadora del Estado, jamás se les ocurrió decretar libre este día y lo hacen ahora precisamente que mataron a muchos hijos de mujeres nicaragüenses”, sostuvo José.


“Pero ahí está la justicia divina de la que no se van a salvar y eso lo tengo muy seguro. A las madrecitas que han perdido a sus hijos como yo, les digo que se animen y no desfallezcan en la lucha por justicia y no hay que vender la sangre de nuestros hijos, porque miles de córdobas o dólares no vale la vida de mi muchacho y así no me lo van a regresar vivo. Te digo que el dolor de las madres nicaragüense es incomparable, porque haber asesinado a mi hijo fue como que me arrancaron un pedazo del corazón y no sabes dónde te duele, es un dolor profundo y desgarrador para una madre”, enfatizó esta madre monimboseña.

Cuenta que desde que la Policía de Masaya le allanó su casa el pasado 12 de abril, ella no ha podido ir a enflorar la tumba de su hijo porque tiene temor que la agredan, “yo iba a visitar su tumba cada 15 día y especialmente en la fecha que él cumplía mes de muerto. Entonces a raíz de lo que me pasó no he podido ir y ahora que en junio mi hijo cumple cuatro años de haber sido asesinado no vamos a realizar ninguna misa, más con lo que le pasó a Yubrank Suazo (que fue apresado) y lo del padre Harving (Padilla que fue asediado) no se puede hacer nada, solo vamos a rezar en nuestro interior, a pagar una intención y no como antes que le levantaba un altar a mi hijo con las cortinas y flores azul y blanco con su fotografía y la bandera de Nicaragua pero este año será diferente”, aseguró doña Andrea.


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