BAnners_Mesa de trabajo 1.png

Nicaragüenses votaron con miedo a perder sus trabajos y por temor a represalia por no hacerlo


Por: Redacción Intertextual/ contacto@intertextualcr.com


Una gran mayoría de los casi cuatro millones de nicaragüenses que estaban convocados para votar en las elecciones municipales del pasado domingo lo hicieron por miedo a perder su trabajo o por temor a que la dictadura les castigara al momento de realizar alguna gestión en cualquier dependencia del Estado.


Así lo comentan varias votantes consultados por esta página, quienes bajo la condición de no revelar su nombre se vieron obligados a asistir a la que muchos consideraron una farsa electoral, orquestada por el régimen de Daniel Ortega y de Rosario Murillo.


Un ciudadanos que por seguridad llamaremos "Jesús", un taxista de 50 años, originario de la ciudad de Masaya asume que él fue a votar por temor a que el próximo año cuando le toque renovar su permiso de operaciones, en la alcaldía lo bloqueen por no haber ido a votar.


“Yo no soy sandinista, ni mi familia, pero tuve que votar por ellos porque tengo miedo a que no me renueven el permiso del taxi” cuenta resignado este taxista que lleva años trabajando en ese oficio.


María, una mujer de 44 años, habitante del municipio de Nandaime y quien tiene una venta de comida cerca del parque municipal opina igual que Jesús, “Yo casi nunca voy a votar y mucho menos por los sandinistas, porque estoy consiguiendo una beca para que mi hijo estudié en la universidad y me vi obligada en hacerlo. Además tengo este negocio y no quiero tener problemas con la alcaldía.


Pedro, un joven emprendedor del municipio de Granada y quien tiene una venta de accesorios telefónicos es otro de los nicaragüenses que se quedaron en la sin remedio y tuvo que ir a votar junto s u familia.


“De este negocio vive mi familia y yo, y no quiero que por no haber ido a votar vayan a afectar a mis hijos” justifica este joven de 38 años, quien toda su vida a votado al PLC.

Historias como la de estos tres nicaragüenses es similar a la de los trabajadores del Estado, quienes obligados por la dictadura tuvieron que participar en las votaciones, no solo en el tendido electoral del frente sandinista, sino también como funcionarios camuflados del CSE.

Según un informe preliminar del Consejo Supremo Electoral (CSE), el Frente Sandinista habría obtenido el 52, 6 por ciento de 1.957 votos válidos de la jornada electoral del pasado domingo, convirtiéndose de esa manera en el ganador absoluto. Un hecho que todos sabían porque el partido de la dictadura tiene controlado a todos los poderes del Estado, incluyendo a la Policía y al Ejército.

Sin embargo, Urnas Abiertas, que es un observatorio electoral independiente estimó, que la abstención fue del 82,7 % con una participación del 17,3 %, según un sondeo con un 95 % de confianza.


El frente sandinista participó en esta llamada "farsa electoral" junto a otros partidos políticos, que muchos tildan de colaboracionista de la dictadura, el Partido Liberal Constitucionalista, el Alianza Liberal Nicaragüense, el Partido Liberal Independiente y el Alianza Por la República.