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Presas y presos políticos en mayor riesgo, denuncian sus familiares


Por: Redacción Intertextual/ contacto@intertextualcr.com


Este lunes 17 de octubre, familiares de personas privadas de su libertad por razones políticas en La Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida popularmente como el Chipote, en Managua Nicaragua, desde mayo del año 2021, denunciaron: “La salud y vida de las personas presas políticas está en riesgo.”


Desde la última visita se han cumplido 52 días de no saber el estado actual de salud de las personas presas políticas denuncian las familias en conferencia de prensa. Catalogan esta incomunicación como una tortura psicológica para “reprimir y afectarnos” cuando piden información “nos amenazan con no recibir el agua” dice el comunicado.


Con el paso del Huracán Julia por Nicaragua la incertidumbre de estas familias es mayor. “Desconocemos qué pasó con ellos o cómo actuó la institución policial para resguardar su seguridad, tomando en cuenta que en algunas celdas hay mucha humedad e incluso se inundan.”


Los casos del periodista y cronista deportivo Miguel Mendoza, el abogado Roger Reyes, el activista político Irvin Larios y la exguerrillera comandante Dora María Téllez es alarmante. Estas cuatro personas desde septiembre iniciaron una huelga de hambre indefinida, que pone en mayor riesgo “la salud y vida.” Según revelan las familias esta huelga de hambre tiene como objetivo “se ponga fin a las condiciones inhumanas y les permitan ver a sus hijas.”


Ramón Mendoza hermano del periodista Miguel Mendoza recuerda que su hermano inició la huelga de hambre el 19 de septiembre y que el 27 de agosto último día que pudieron verlo les manifestó su decisión como una forma para presionar para poder ver a su hija. “Le comendamos que no lo hiciera por su estado de salud.” Un estado físico deteriorado que se pudo constatar el 01 de septiembre cuando fue exhibido públicamente, con evidente bajo de peso, además de sus problemas crónicos de salud como diabetes y ácido úrico que le aquejan, además de la mala alimentación y dolores de espalda.


“Las autoridades hasta este momento han hecho oídos sordos a su mecanismo de presión para poder ver a su hija, nosotros todos estos 483 días de injusto encarcelamiento ilegal hemos demandado la suspensión de las torturas psicológicas, “destaca Mendoza.


Para que al periodista le permitan ver a su hija se han interpuesto 11 solicitudes a las autoridades judiciales, pero han hecho caso omiso. “Van 29 días de huelga de hambre al día de hoy; realmente al gobierno como que no le importa ha hecho oídos sordos a la presión que Miguel ha hecho” al contrario como resultado “ha alargado el período de visitas,” argumentó el hermano del periodista.


Por otro lado, el abogado Roger Reyes tiene 27 días en huelga de hambre declaró Fernanda Guevara esposa y madre de dos niñas menores de edad por quienes el abogado decidió también exponerse a este método para poder verlas. “Me encuentro sumamente preocupada porque no puedo constar como esta su estado de salud… el 28 de agosto fue el último día que lo mire.” En esa visita Reyes le dijo a su esposa que solo iba a ingerir líquidos.


Guevara recordó que el abogado sufrió una psicosis transitoria a causas de la incomunicación y estar en una celda de castigo de 2x2 metros donde perdió parcialmente la memoria como haber olvidado a sus hijas. “No estamos pidiendo favores, nosotros estamos que se respeten ellos derechos de mi esposo como el de mis hijas que se han violentados” demandó Guevara.


Raity Larios una de las hijas del activista político Irvin Larios señala que lo que están viviendo es una pesadilla que se agrava porque se han puesto en huelga de hambre para que se les puedan conceder los derechos que tienen de ver sus familiares de ver a sus hijos. “Venimos a demandar que se le cumplan sus derechos mientras los mantengan secuestrados.”


Como familiares dice la joven Larios “vivimos prácticamente con miedo porque así nos tiene la dictadura, estamos viviendo un terror emocional; es una tortura lo que vivimos tanto para nuestros familiares como para nosotros.”


Estas personas temen por la vida de sus familiares, ante esta situación demandan “se les brinde atención médica especializada, alimentación adecuada y la garantía al respeto a sus derechos humanos. Tememos que puedan morir en ese centro de tortura. Cada día que pasa, sus vidas corren mayor peligro.”


Por su parte Bertha Valle esposa de Félix Maradiaga manifiesta que todas están personas presas políticas han sido juzgadas arbitrariamente y condenados en juicios secretos violando todo el proceso judicial. Esa tortura física y psicológica a la que han sido expuestas estas personas privadas de libertad “causa daños irreparables e irreversibles en nuestros familiares” señaló Valle.

Esta conferencia, “es un grito desesperado a la comunidad internacional a que tome acciones beligerantes ante esta tortura y violaciones de derechos humanos que está ocurriendo en Nicaragua y que es urgente atender, exhorta Valle.


Por su parte el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos acompaño este comunicado, su directora Vilma Núñez dijo que es difícil como defensores de derechos humanos dar la cara a las familias y decir “los estamos acompañando y ante sintiendo también que nuestras gestiones que nuestras demandas y denuncian son infructuosas”. Núñez les pide a las familias que sigan creyendo que no están solos.


La defensora de derechos humanos expreso conmovida e indignada las diversas situaciones que están pasando las familias que demandan de la liberación de las personas presas políticas. “Todos estamos viviendo una situación de tortura, una situación de impotencia. Aquí el gobierno no esta librado una lucha politica, ni siquiera para permanecer en el poder, aquí lo que está librando es el propósito de destrucción personal de todos y cada uno de nosotros.”


Sin embargo, Núñez asegura que seguirán acompañando a las familias en sus demandas hasta que puedan sacar a las personas presas políticas. Repitió en medio de su consternación “tenemos que sacarlos, tenemos que sacarlos.”



Las familias en su comunicado demandan:

1. El complimiento del “Código de la Niñez” y de la “Ley Penitenciaria”, las cuales facultan a los hijos el derecho a ver a sus padres; y a los reos, el derecho a ver y comunicarse con sus hijos.

2. Comunicación a través de llamadas telefónicas, dibujos y mensajes de los hijos e hijas, menores o mayores de edad, y demás familiares que están fuera del país.

3. Regularización de visitas periódicas cada 15 días para ver a nuestros familiares presos políticos y constatar su estado de salud.

4. Que se nos brinde información de cómo se encuentran en los períodos entre visitas.

5. Terminar con el confinamiento solitario y el aislamiento del mundo exterior.

6. La liberación de las personas presas políticas y el respeto a sus derechos humanos.

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