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Ser emprendedor en medio de la eterna crisis


MEIC señala que 97% del parque empresarial son Pymes

La Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) señala que en el primer trimestre del 2022 en el país había 2,1 millones de personas ocupadas, de las cuales, el 22% se dedica a actividades de cuenta propia. El INEC reportó un aumentó del porcentaje de personas que iniciaron una microempresa debido a la necesidad de 49,5% a 56% entre 2020 y 2021.

Es falsa esa imagen comercial, benevolente y partidista de que el sector privado es el más grande empleador y productor en Costa Rica, esto lo demuestran datos del Ministerio de Economía Industria y Comercio (MEIC) quienes destacan que el 97% del parque empresarial son Pymes, y que estas crean 35% del empleo, generando alrededor del 37% del Producto Interno Bruto (PIB).

Esto podría verse como algo positivo, pero los constantes aumentos a los combustibles, la canasta básica, el precio de los medicamentos e incluso el congelamiento salarial de algunos sectores, entre otras grandes problemáticas, hacen que las personas tengan reservas al comprar. Esto, entre otros factores, dificulta diariamente la lucha de cientos de nacionales y extranjeros que laboran en lo propio arduamente para tener con qué sacar a flote a las familias mes con mes.


Kitzel Zúñiga Cortes, vecina de Guararí de Heredia lo entiende mejor, madre de dos hijos, con un esposo de edad similar que trabaja como guarda de seguridad. Ella a sus 27 años se dedica a vender productos comestibles de fabricación casera, esto para poder salir a flote con los ya de por sí aumentados costos de vida. “Antes la bolsa de harina me salía en 11 mil, ahora anda en los 18 mil” señala.

El techo bajo el que esta joven vive y produce también es el techo de su madre, hermano y nuera, esta última.

También trabaja produciendo y vendiendo comida. Kitzel hace productos caseros a base polvo de hornear, levadura y harina, esta joven quien intentó estudiar en la Universidad Estatal a Distancia (UNED) no logró permanecer debido a las dificultades que le conllevaba cuidar a sus hijos pequeños y concentrarse desde casa en una modalidad completamente nueva, como lo es una universidad a distancia.

Ella centra sus días en elaborar productos como empanadas de dulce de leche, queso dulce, jaleas o chiverre, además de ofrecer queque seco que puede ser con chispas de chocolate o pasas, también los prepara de vainilla o limón, pero también tamales tradicionales de cerdo o pollo. “Mi emprendimiento se llama repostería Jarys y son productos caseros, para mí el emprendimiento es primero, hacer lo que me gusta que es cocinar y también sacar adelante a mi familia dándole un aporte”

¿Quiénes son los que más emprenden y cuáles son sus motivaciones?

Tener una labor propia es una decisión de vida que llega por motivos distintos, como lo señala el INEC quien revela que el 10% lo hace por tradición familiar, el 34% por una oportunidad que se presenta, mientras que, el 56% inicia su microempresa debido a la legítima necesidad de subsistir.

En cuanto a la distribución de género, un 66% de las mujeres microempresarias inició su emprendimiento por necesidad, en el caso de los hombres lo hizo un 51%, mientras que gracias a una oportunidad destacan los hombres con un 35% y las mujeres llegan al 31%, por otro lado, los que iniciaron su negocio debido a tradiciones familiares están los hombres que ocupan un 14% y las mujeres un 3% con una representación mucho menor.


Las barreras de financiamiento entorpecen la difícil vida de los que buscan ser y mantenerse con pequeñas empresas, la gran cantidad de requerimientos y lo absurdo de estos, como cambiar el uso de la tierra de una casa residencial a uso comercial para vender desde el patio adornos y cremas, o pagar impuestos desproporcionados al Ministerio de Hacienda son parte de los dolores de cabeza, por lo que muchas veces los interesados huyen de toda esta tramitología desproporcionada con la situación personal.

A pesar de que las nuevas tecnologías han aumentado la compra y venta de productos y servicios, de la mano con las redes sociales y las facilidades de pago electrónica, aún son muchos los retos entre la frágil economía de los hogares y la compleja información sobre la tramitología, deja en un eterno círculo de vulnerabilidad a este importante gremio de familias