BAnners_Mesa de trabajo 1.png

¿Veda política o show variedades?



Según la Ley N° 8765 del 19 de agosto de 2009 los candidatos políticos en el proceso electoral de Costa Rica para 2022 tienen que abstenerse de pagar publicidad en cualquier medio de comunicación pues incurrir en dicha acción le representaría sin embargo una multa de 23 millones de colones o unos 36 000 dólares americanos.

La anterior limitación impone esta “tregua navideña” del 16 de diciembre al 1ero de enero anterior a las elecciones inclusive, sin embargo en una sociedad invadida por las redes sociales el Tribunal Supremo de Elecciones permitió los candidatos políticos realicen posteos con información política en sus redes sociales sin que estos cuenten con pauta.


Puso esto entonces a pensar a los estrategas de campaña y caemos acá en el meollo de nuestro artículo. Los respetables señores candidatos en aras de obtener la famosa viralidad se comportan como boomers y hacen gala de habilidades que claramente no les competen bailando al mejor estilo “Toledo”, utilizando trending en tik tok para ufanarse de ser el “candidato con más seguidores” en la efímera red o bien dar vueltas en el patio de su casa haciendo el “EliCopter” ideas no mucho peores que hacerse una rutina de skincare o cocinar un bowl japonés mientras se habla del déficit fiscal. Cabe entonces acá que nos preguntemos ¿Estamos tan escasos de ideas, propuestas y planteamientos serios? ¿Creerán los señores candidatos que la juventud de hoy es tan vana que puede deslumbrarse porque los sexagenarios y casi septuagenarios candidatos se apropian de las tecnologías y tendencias de la actualidad para ganar el voto joven? ¿ O simplemente no captarán la falta de seriedad hacia los temas país que estas conductas representan?

Es entonces acá donde podemos hacer una pausa y plantearnos que esto no es más que la evolución al mundo digital del populismo y la demagogia, en medio de un mundo azotado por una pandemia donde el contacto físico ha sido casi satanizado salir a repartir saliva en besos y abrazos no estaría muy bien visto, asistir a la feria del agricultor, subastas de ganado y supermercados por magia de la campaña electoral no es tan efectivo ya que debido a las mascarillas y bajo aforo de los comercios ya no tendría el mismo impacto. Y por el contrario se torna peligroso pues el permanente escrutinio de la lente de los celulares esta pendiente hasta del mínimo detalle pudiendo volcarse una visita al mercado central capitalino ( tradición otrora de todos los candidatos políticos) en un momento incomodo donde le recordaron al candidato verdiblanco un poco de la percepción de quienes ya eran adultos en su mandato pasado.


Es entonces hora de traspapelar ambas situaciones y descubrir para desilusión propia que simplemente se esta presentando la evolución de la política criolla costarricense donde tomamos a “chota” los procesos electorales y seguimos carentes de planteamientos, ideas y propuestas para sacar a nuestro país de una de las crisis económicas más fuertes de la historia, donde nuestra principal actividad el turismo se ha disminuido en más de un 70%, en donde solo basta recorrer cualquier barrio, ciudad o caserío para ver la abundancia de letreros de se alquila, se vende o las cortinas de hierro cerradas de negocios que no pudieron resistir el embate de la COVID-19 y las medidas que el gobierno impone por resguardar la salud.


Solo queda esperar estos últimos 3 días de la veda publicitaria para con la emoción de un infante el 24 de diciembre descubramos que se le va a ocurrir a los candidatos de pronto hacer un flasmob con el año viejo en las ruinas de Cartago, o que tal una trasmisión en vivo de cómo se corren alrededor de la calle con la maleta para cuando sean presidentes tengan muchos viajes y conozcan muchos destinos en el ejercicio de la primera magistratura.