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Xavi la madre soltera que emprendio en el exilio haciendo lo que le gustaba de niña


Por: Victor Manuel Pérez

Todo comenzó a raíz de la crisis sociopolítica de Nicaragua en el año 2018, tenía que exiliarse, por ser partícipe de manifestaciones en contra del sistema de Nicaragua, comenta. “Me vine ya que estuve participando activamente en las protestas en contra del gobierno de Daniel Ortega”.

Antes de la revuelta en Nicaragua donde las agresiones y violaciones a los derechos humanos en Nicaragua era el pan de cada día a partir de abril 2018 Molina estaba estudiando el segundo año de Marketing y publicidad en la UNAN Farem Carazo, pero su vida dio un giro inesperado, dejar a su familia y volver a reconstruirse, relata.

“Inicialmente cuando me exilie creí que serían tres meses, lo que estarían fuera del país y podría regresar por lo que no traje conmigo a mi hija... la deje a cargo de mis padres”.

Dejar a su hija y encontrar trabajo fue difícil para Molina, “el trabajo acá se me dificulto bastante ya que piden muchos requisitos y uno al venir huyendo pues no tiene tiempo de conseguir, cartas de recomendación, documentos”. Añade que, de tener los documentos, no sirve de nada para muchos, por ejemplo: “los estudios universitarios si los hubiese incluido la convalidación tiene un precio muy alto, esto no le permite continuar su carrera”.

Hay que hacer pausa y dedicarse a otras actividades y probar otros oficios para sobrevivir.

Molina paso varios meses sin trabajo, sus ganas de salir adelante la han impulsado a sacar lo aprendido en su tierra “Aunque en Nicaragua yo tuve varios oficios, a mi siempre me gusto estudiar diferentes cosas, por ejemplo, yo me estaba dedicando en ese entonces al estilismo y la barbería y además siempre me ha gustado cocinar. Entonces a lo largo de todo el exilio, entre esas dos cosas he podido obtener dinero”, recordemos al salir de su casa huyendo para salvaguardar su vida, Xaviera no contaba con papeles para poder presentarlos o cartas de recomendación, para acelerar una oportunidad de empleo.

Nace Manitas Mágicas by Doraly


Xaviera Molina, es una incansable emprendedora que aprovecha su tiempo entre el cuido de sus niñas menores de edad y su emprendimiento de postres para sostenerse económicamente en su exilio en Costa Rica, además de formarse cada día para ofrecer mejor calidad en sus elaboraciones.


En el año 2020 Xaviera por fin tiene a sus hijas en Costa Rica, decidió dejar el estilismo y la barbería y emprende su proyecto emprendimiento.

Hacer postres le encanta a Xaviera y desde niña los hacía con su mamá y hermana “Volví a hacer prostres y ya lo tomé como más formal a ponerle nombre crear la pagina y me di cuenta que necesitaba formación y poderlo llevar de una mejor manera, por lo que busque varios espacios de formación que me han ayudado a hacer crecer el emprendimiento además de que también solicite fondo semilla con lo que pude iniciar a comprar mis primeras herramientas y así pues ya tengo un año de haber iniciado”.

El emprendimiento de “Manitos Mágicas Baldorali”, puede seguirlo en Facebook, Instagram y en Tik Tok.

Parte del proceso de crecimiento del emprendimiento ha sido escuchar las opiniones de sus clientes, afirma la joven. “La base de poder desarrollar mis productos de la mejor manera ha sido escuchar a mis clientes escuchar sus recomendaciones para poder ir mejorando, además de que he tratado de mejorar la calidad y mantenerla, ofrezco una buena calidad de mis productos además de que son frescos, sin preservantes y personalizados”.

La mayor clientela de Xaviera es nicaragüense, aunque también ya esta llegando a la preferencia de costarricenses, a mediano plazo se visualiza creciendo gracias a los cursos que está tomando y así ofrecer paquetes más completos, para eventos o para fiestas.

Feria Pinolera

Siete mujeres junto a Xaviera Molina, han creado la popular feria Pinolera de la Mujeres Nicaragüense. A nuestra entrevistada la Feria Pinolera, le ha ayudado mucho, a darse a conocer, refiere que en los inicios no creyeron que tuviera tan buena aceptación.

“La Feria Pinolera, es un espacio para poder ofrecer nuestro producto y a la vez vimos la necesidad de varias otras mujeres que necesitan tener un medio autosostenible, esto nos llevó a seguir realizando la Feria Pinolera. Ya cumplimos un año, en diciembre, de estar realizando esta estrategia, no hemos podido realizarla mensualmente, porque ya que es un trabajo autosostenible es bastante difícil obtener los medios y las cosas que la hace posible” explica.


Se está planificando en tendidas reuniones para hablar de la primera Feria de este nuevo año 2022, probablemente sea mediados de febrero, asegura Molina.

La emprendedora acaba de iniciar los trámites para la formalización del emprendimiento, además a retomados su formación continua, asevera. “todavía es un poco pequeño sigo siendo yo ... Estoy sacando ahora un curso de decoración de evento, estoy finalizando un curso de pastelería y además pude regresar a la universidad”.

Xaviera regresó a la universidad

Molina en Nicaragua estaba estudiando Marketing y Publicidad, en Costa Rica, no tiene la oportunidad de continuar su carrera, explica “de hecho al ser expulsada en el año 2018 de la universidad, perdí todo el comprobante de lo que había avanzado en la carrera”.

La constancia y perseverancia de Xaviera, no le permitía solo ser una emprendedora su destino es ser una profesional, estudiando una carrera donde está segura podrá ayudar a los demás, “perseguí la beca en septiembre del año pasado la oportunidad la tuve en la universidad de Paulo Freire que ofrece carreras con una labor social”.

“Opté por trabajo social” dice Molina y argumenta “me di cuenta que con esa carrera además de tener actitudes para eso, también puedo ayudar a más personas siempre me ha apasionado desde pequeña ayudar a las personas y creo que con esto lo voy a poder lograr”.

La joven estudiante manifiesta que la universidad Paulo Freire da oportunidad a jovenes exiliados o solicitantes de refugio, que están fuera de Nicaragua o incluso en Nicaragua que no pudieron continuar sus estudios.

Sanando a través de la música

Xaviera es multifacética le hace a la cantada nos comenta que en febrero estará amenizando la Feria Pinolera con algunas interpretaciones musicales, y que había dejado de cantar en público desde que dejó perdida su guitarra en uno de los tranques en Nicaragua.


Añade que está retomando la música también como parte de su auto cuido, “he vuelto a retomar la música también para poder canalizar de una manera tantos sufrimientos a los que nos hemos enfrentados los que estamos fuera de nuestro país, es una bonita manera de comunicarse y expresarse y es algo que nos hace compartir y romper barrera”, comenta segura la joven exiliada.

Relata que el proceso de sanación es difícil no de un día para otro, pero el acompañamiento que esta recibiendo le ayuda a superarlo, más ahora al lado de sus hijas.

“Ha sido un proceso muy difícil y doloroso que me ha dejado muchos duelos, pero gracias a la terapia y al acompañamiento de mis redes de apoyo a pesar de que mi familia esta largo de mi me han apoyado en mis proyectos y ahora estar con mis hijas ha sido para mí mi motor, para poder hacer todo esto y poder ser resiliente. Es muy importante para mí crecimiento personal llevar terapia psicológica en gran manera”.

Exilio

El exilio es una decisión muy personal, comenta Molina. “Todo es válido para poder proteger uno su vida a pesar de que en ocasiones a quienes nos exiliamos en el primer año 2018 nos tacharon de cobardes. “Estar fuera es para valientes, uno se enfrenta a muchas cosas, pero hacemos más vivos que muertos”, exhorta la joven madre.

“A pesar de que es difícil de lo que puede ser el exilio, uno tiene acceso a una mejor educación y podemos abrir un poco los ojos para tener una visión más amplia sobre como deberían de ser las cosas es importante si deciden salir del país para otros que den asilo o refugio se acerquen a las organizaciones que trabajan con refugiados”, recomienda.