18 de febrero del 2026.
– El director de La Modelo, la prisión de máxima seguridad de Nicaragua, Roberto Clemente Guevara Gómez, sancionado este miércoles por Estados Unidos por su participación «en una grave violación de los derechos humanos de un preso político», podría enfrentar un proceso judicial en territorio estadounidense, dijo el dirigente opositor nicaragüense Juan Sebastián Chamorro.
El Departamento de Estado de EE.UU. anunció hoy restricciones de visado contra el director de La Modelo y dijo que tomará «medidas para promover la rendición de cuentas» por los abusos cometidos contra un preso político «durante la dictadura de Murillo-Ortega».
«Llama la atención que la designación, en el caso de Guevara, sobre la violación de derechos humanos es a un preso político. Así, en singular. Esto indicaría de que el Departamento de Estado estaría apoyando, promocionando o reconociendo un tipo de denuncia o de acusación en contra de Guevara y, por defecto, del régimen Ortega Murillo en algún Tribunal de Estados Unidos«, argumentó el líder Chamorro.
El dirigente opositor, que hace tres años fue uno de los 222 expresos políticos que fueron desterrados a Estados Unidos, y privado de su nacionalidad y sus bienes, no descartó que el Departamento de Estado esté tomando acciones tras anunciar que promoverá la rendición de cuentas.
«No dice cuáles, pero podría ser también una acusación emprendida o impulsada por el Departamento de Justicia», anotó.
Chamorro, coordinador del movimiento político Ciudadanos por la Libertad (CxL, centro derecha), recordó que en mayo de 2019 fue asesinado en la cárcel La Modelo el preso político Eddy Montes, un ciudadano nicaragüense-estadounidense.
En su comunicado, Estados Unidos también exigió la «liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos detenidos injustamente en Nicaragua».
El país norteamericano rechazó el proceso electoral de noviembre de 2021 en Nicaragua, en el que Ortega y su esposa, la ahora copresidenta Rosario Murillo, fueron reelegidos en sus cargos, con siete de sus potenciales rivales en prisión.
Las relaciones entre Washington y Managua permanecen tensas en medio de las sanciones y el aumento de la presión diplomática de EE.UU. sobre el Gobierno nicaragüense.
El pasado 10 de enero, dentro del aniversario de los 19 años en el poder que lleva Ortega, Nicaragua excarceló a «decenas de personas» detenidas, entre ellas, presos políticos, un día después de que la embajada estadounidense en Managua recordara que había «más de 60 personas» que siguen «injustamente detenidas o desaparecidas» en el país centroamericano.
Washington ha presionado por una «liberación incondicional» en lugar de la excarcelación de los presos políticos.
Ortega, de 80 años, gobierna con más poder que nunca junto a Murillo, consolidando a través de la fuerza y reformas constitucionales su modelo de gobierno con mano de hierro, sin contrapesos y con una oposición diezmada por el despojo de sus nacionalidades y sus bienes, el encarcelamiento y el exilio.





